Entorno

Estamos rodeados por toda clase de subdesiertos, zonas de yesos y parajes de naturaleza volcánica; lugares que conservan su espectacular belleza, su cultura y  su tradición. A estos sitios debemos añadir su gran valor como refugios para multitud de animales y plantas que han encontrado en este oasis un lugar perfecto para vivir.

A 3 km del cortijo se encuentra Lucainena de las Torres, un precioso pueblo con mucha vitalidad y gran volumen de recursos turísticos, conocido por Vía Verde, antiguo tramo ferroviario minero que unía a la localidad con Agua Amarga.

A 30 minutos se encuentran vírgenes calas y paradisíacas playas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

El Paraje Natural Desierto de Tabernas y el circuito de motos están a tan sólo 20 minutos.

Paraje Natural Karst de Yesos de Sorbas se encuentra a 15 minutos.

A 45 minutos están la ciudad costera Almería y el aeropuerto, en 1 hora y media llegamos a Granada y en 2 horas a Murcia.

Lucainena de las Torres pertenece a la asociación de los pueblos más bonitos de España


EL nombre originario del pueblo era Lucainena de las Siete Torres, por la presencia de siete torres vigías del siglo XVI que se distribuían alrededor de una torre principal que defendía el pueblo, simplificándose posteriormente a Lucainena de las Torres. En el siglo XIX empiezan a producirse grandes cambios con la abolición de los señoríos y el auge de la minería, lo que aportará un nuevo régimen municipal y un gran aumento económico. A partir de 1896 son explotados de manera intensiva una serie de filones de hierro cuyos productos son enviados por un ferrocarril minero construido a tal efecto. Sin embargo el agotamiento de los filones y el cambio del ciclo económico europeo tras la primera guerra mundial provocaría el abandono de la actividad. En la actualidad, es un pueblo con gran vitalidad, siendo unos de sus activos económicos el turismo rural. Es un municipio de una belleza singular, belleza que ha hecho que nos diferenciemos de los demás municipios de la provincia de Almería; buena prueba es el reconocimiento que tuvo con Lucainena de las Torres el Patronato Provincial de Turismo, al concederle el “Premio de Embellecimiento de los Pueblos” en el año 1998.
Lugares de interés:

IGLESIA PARROQUIAL EN HONOR A LA VIRGEN DE MONTE SIÓN, LAS MINAS, LA ESCUELA PÚBLICA “DIEGO ROPERO”, EL PEÑÓN DE LUCAINENA, EL MOLINILLO, MIRADOR EL POYO DE LA CRUZ, LAVADEROS

El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar fue el primer espacio marítimo-terrestre protegido de Andalucía. Debido a los contrastes existentes entre el medio marino, el litoral y el terrestre, a las numerosas especies exclusivas que alberga y a las características propias de uno de los ecosistemas más áridos de Europa, este espacio fue también reconocido internacionalmente como Reserva de la Biosfera y Geoparque.

Gran parte de la peculiaridad ecológica y paisajística del parque tiene su origen en la ausencia de invierno climático y en su diversidad geológica, con predominio de los sustratos de naturaleza volcánica, donde coladas de lava, domos y playas fósiles conforman un singular paisaje cuyas tonalidades ocres, negras y rojizas cautivan al visitante por particular belleza.

Cabo de Gata-Níjar cuenta con los 50 kilómetros de costa acantilada mejor conservada del litoral mediterráneo europeo. En esta impresionante fachada litoral con abruptos acantilados se suceden playas urbanas como la de San José y Aguamarga; magníficas playas naturales como Mónsul y Los Genoveses; recónditas y casi inaccesibles calas como Carnaje y de Enmedio; y espectaculares acantilados volcánicos y arrecifales como Punta de los Muertos y Mesa Roldán.

Además, en esta zona, se da un clima semiárido con escasas precipitaciones y menguados recursos hídricos que determinan suelos pobres y poco desarrollados, pero que, sin embargo, albergan uno de los conjuntos más singulares de flora del continente europeo, con más de 1.000 especies exclusivas. Se pueden observar poblaciones de palmito y cornical que escalan las abruptas laderas volcánicas, densas formaciones de esparto, romero y azufaifos que tapizan las llanuras o, ya en la temprana primavera, miles de margaritas de mar tiñendo de amarillo los acantilados marinos. Todos ellos son ejemplos de las adaptaciones de las plantas a las duras condiciones climáticas del lugar.

Entre sus ecosistemas destaca el marítimo por su variedad y riqueza. En sus fondos se desarrollan extensas praderas de Posidonea oceánica. La proliferación de esta especie vegetal, similar a un alga verde, constituye auténticos bosques sumergidos en los que viven gran variedad de fauna submarina: cangrejos, pulpos y peces, destacando entre todos ellos la nacra, el bivalvo protegido más grande del Mediterráneo considerado una verdadera joya de la naturaleza. Enterradas en las llanuras de arena y fango palpita una riquísima y variada fauna que, aunque de pequeño tamaño, es indispensable para el óptimo desarrollo del ecosistema. En los fondos rocosos la vida se manifiesta con extraordinarios cambios de forma y color: algas, falsos corales y gran variedad de peces donde resalta el mero, también conocido como el rey del roquedo. La práctica del ecobuceo en estas limpias y transparentes aguas resulta una experiencia difícil de olvidar.

Otro lugar de interés, situado muy cerca del poblado de pescadores de San Miguel, son las salinas de Cabo de Gata que concentran gran parte de la avifauna del parque. Multitud de aves limícolas como avocetas, cigüeñuelas o chorlitejos encuentran alimento en estas aguas costeras. También es frecuente la presencia de distintas especies de gaviotas, ánades y de poblaciones de flamencos. A lo largo del año es posible observar más de 80 especies de aves, aquí o en la cercana albufera deltaica de Rambla Morales, conocida localmente como Charco. Por otro lado, en las llanuras esteparias de las Amoladeras, al abrigo de espartales y tomillares, vive una comunidad de aves difíciles de observar como alcaravanes, cogujadas, terreras y alondras de Dupont. Ya en la sierra, rapaces y pequeños mamíferos completan la fauna del lugar.

Uno de los rasgos más significativos del parque natural es su carácter humanizado. Numerosos cortijos abandonados, sistemas de aprovechamiento de agua y viento como norias, aljibes y molinos, reconocidos todos ellos como Bien de Interés Cultural, se integran en el paisaje y son el testimonio de una cultura, ya desaparecida, ligada al aprovechamiento tradicional de los recursos naturales. Fenicios y romanos imprimieron las huellas de su paso por estas tierras, explotaron la abundante pesca del litoral y dejaron como legado factorías de salazón de pescado y púrpura en Torregarcía y talleres de adoquines volcánicos en acantilados como los del Playazo o Punta Baja. Mientras que la huella árabe se imprimió en los sistemas de regadío, la artesanía y las torres de vigilancia que jalonan la costa.

La mejora de las infraestructuras dirigidas hacia un modelo de desarrollo sostenible y la variedad de actividades existentes como, por ejemplo, buceo, cicloturismo, excursiones marítimas o rutas ecuestres, muestran al visitante la riqueza de este espacio natural. Acercarse al barrio de los pescadores, situado en La Isleta del Moro, el poblado minero de Rodalquilar, la inigualable belleza de la Playa de los Muertos o asomarse a los impresionantes acantilados de Los Escullos son experiencias únicas que ofrece este entorno privilegiado.

El Paraje Natural Desierto de Tabernas está situada al norte de la ciudad de Almería, entre las sierras de los Filabres y de Alhamilla, que la aislan de las corrientes húmedas del cercano mar Mediterráneo. Cárcavas, taludes, torrenteras y ramblas. Desierto y desolación. Paisaje transportado desde los ricos fondos marinos del Mediterráneo hasta estas calcinadas y áridas llanuras almerienses, donde una paradójica sensación de incertidumbre, desasosiego y asombro se apodera de gran parte de sus visitantes.

Está considerado como la única zona desértica propiamente dicha de todo el continente europeo. El paraje ofrece una ingente y rica variedad de recursos ambientales de interés, especialmente geológicos. Bajo un clima mediterráneo subárido, con precipitaciones que no alcazan los 250 mm anuales y temperaturas medias superiores a los 17° C, se han formado ramblas de tipo mediterráneo, las conocidas "bad lands" que dan forma a estepas de gramíneas.

En cuanto a la flora, presenta un elevado número de endemismos exclusivos del área, iberonorteafricanismos y especies raras a nivel mundial, que sólo aparecen en él y en otros puntos de idéntica caracterización. La singularidad de la flora del desierto almeriense la define la presencia de la crucífera Euzomodendron bourgaeanum (endemismo de Tabernas) y otras como Limoniun insignis o la parásita Cynomo rium coccineum. Taray y adelfa aparecen en las ramblas.

Por la riqueza de su avifauna este paraje se declaró Zona de Especial Protección para las Aves. Las aves se pueden observar, sobre todo, en los cursos de las ramblas o en las paredes donde encuentran lugares para refugiarse y nidificar. Es el caso del vencejo real, el avión roquero, el roquero solitario o la grajilla. Destaca también la presencia del camachuelo trompetero y de otras de aves esteparias, como alcaraván, ganga y cogujada. Además en este singular paraje habitan reptiles como la lagartija colirroja, culebra de escalera o el lagarto ocelado; y mamíferos como el zorro, conejo, lirón careto y las dos especies de erizos españoles, el moruno y el común.

Bajo el paisaje de cárcavas se esconde un museo natural a escala real, vivo y único en el contexto europeo por su interés para el estudio de los procesos erosivos y geológicos. Es posible observar, por ejemplo, todo un muestrario natural de formas: microcráteres provocados por el impacto de gotas de lluvia, chimeneas de hadas, surcos o regueros, gullies, sismitas (capas deformadas en pliegues como consecuencia de actividad sísmica en el momento de la deposición), arrecifes fósiles,... o el emblemático y majestuoso Cerro Alfaro.

Uno de sus recursos económicos más explotados es, llamativamente, el haber servido de escenario para el rodaje de películas.
 

El Karst en Yesos de Sorbas se sitúa en el levante andaluz, en el extremo oriental del corredor subdesértico Tabernas-Sorbas, el espacio más árido de Europa. En un aparente yermo y árido paisaje se esconde una de las bellezas más impresionantes de Andalucía. Se trata de un mundo subterráneo labrado por la acción milenaria del agua de lluvia sobre una potente roca de yeso.

Más de 1.000 cavidades, en su mayor parte interconectadas, un espectacular y diverso universo de formaciones cristalinas: estalactitas, estalagmitas, columnas y corales, su enorme valor didáctico y científico y su gran interés espeleológico lo han convertido en uno de los karst en yesos más importantes del mundo, una de las joyas geológicas del planeta.

La historia geológica del Karst se remonta seis millones de años atrás. Entonces el Mar Mediterráneo invadía la cuenca de Sorbas. En un periodo posterior, este mar se hace cada vez menos profundo, pues se ve sometido a un fuerte proceso de evaporación que determina la precipitación de un paquete de yeso de más de 100 metros de espesor. Cuando el mar se retiró, definitivamente, los yesos y demás sedimentos quedaron en superficie, expuestos a la lenta, pero implacable acción del agua de lluvia, dando lugar a este paisaje kárstico de inusitada belleza.

El agua de lluvia es capaz de disolver, lentamente, la roca de yeso generando abundantes depresiones cerradas en superficie. En ellas aparecen las ¿ventanas¿ del karst, las dolinas y simas, que conectan la árida superficie con la compleja red de galerías subterráneas. El agua, que penetra por estas ventanas, continúa su acción erosiva y moderadora, definiendo el sistema subterráneo más grande de España y el segundo del mundo explorado en yeso: el sistema de la Cueva del Agua, con casi 8.500 metros de recorrido.

En la árida estepa superficial del karst las comunidades vegetales han debido adaptarse a duras condiciones ambientales y han desarrollado ingeniosas estrategias para buscar y retener agua. Sobre el yeso viven plantas exclusivas y endémicas de este Paraje como el narciso de Sorbas, la matamarilla o la espuelilla de Sorbas, junto a una de las especies más emblemáticas del sureste peninsular: la tortuga mora. Además los cantiles rocosos y taludes muy característicos de este territorio se convierten en el hábitat idóneo para el búho real y águila-azor perdicera y los huecos de los grandes bloques de yeso son el refugio de zorros, tejones, comadrejas y ginetas.

El Karst funciona como una gran esponja que recoge y almacena todo el agua de lluvia y más tarde sale al exterior a través de surgencias; son los manantiales. El más caudaloso es el de los Molinos, que nace en el cañón del río Aguas. La presencia constante de agua en este entorno árido produce un efecto oasis que genera un humedal de gran importancia ecológica. Adelfas, carriceras, juncos y álamos blancos crean bosquetes en galería que sirven de refugio a una nutrida colonia de aves acuáticas: carriceros, ruiseñores, martín pescador..etc. El agua fue también aprovechada por el hombre para, con una tecnología rural hoy abandonada (molinos hidraúlicos), propiciar la producción de harina y aceite a partir del cereal y olivar de secano circundante, dando origen a la población y huertas de los Molinos del Río Aguas.

Dentro del paraje y en sus inmediaciones existen diferentes cortijadas como el Tesoro, Marchalico Viñicas, hoy totalmente abandonadas, y la ya citada de Los Molinos del Río Aguas, habitada y en proceso de recuperación. Todos ellas testigos mudos de una cultura agrosilvopastoril de subsistencia, actualmente extinta, que como en otros territorios desertificados de la provincia de Almería, desembocó en una excepcional migración humana a lo largo del pasado siglo XX.

El pueblo de Sorbas se sitúa a dos kilómetros del Paraje y presenta una estructura urbana típicamente árabe, con un entramado de cuestas y callejones. Su tradición artesanal, fiestas de interés etnográfico, arquitectura y una gastronomía local rica y variada harán gozar sin duda al visitante.

Aquí tenéis las imágenes de algunas preciosidades que nos rodean.